Estilo y Narración II

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errores habituales de Spanglish (cognates)

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A
“a nivel de” a escala de, en el ámbito, en el medio, en el contexto, equivalente a (o simplemente “en” o “para”)
absolutely not en absoluto
abstract resumen
(to) access acceder (NO “accesar”)
(to) acknowledge asentir, confirmar, acusar recibo
acknowledgement asentimiento, confirmación, acuse de recibo
actual real, efectivo (actual es “present” o “current”)
addition ampliación, suma, adición
adecúa adecua (acento en la e, no en la u; adecuar se conjuga como averiguar)
advice consejos (aviso es “warning”, “notice”)
affaire afer
agenda orden del día (agenda es “diary”)
aggressive audaz, dinámico, emprendedor
(to) allocate (space) asignar (espacio; NO “alocar”, ni “alocatear”)
(to) allocate (a variable) ubicar (una variable)
(to) annotate comentar (anotar es “to register”)
applet apli, programilla
application form solicitud
(to) apply solicitar, aplicar una función (pero NO “aplicar” para un puesto)
application form (formulario de) solicitud
appointment nombramiento
approximation (con frecuencia) enfoque, punto de vista o acercamiento, mejor que aproximación
argument discusión, argumento de función (en otro caso, argumento es “plot”)
arity grado
array formación (en América Latina, arreglo)
“asola” asuela
assessment evaluación (NO asesoría)
(to) assist ayudar (asistir es “attend”)
(to) assume suponer (NO asumir, que es aceptar un compromiso)
assumption supuesto, hipótesis
(to) attach adjuntar (un fichero), enlazar (con un servidor)
(to) attack a problem abordar un problema
(to) attend asistir (a una charla, por ejemplo)
authenticate autenticar
authentication autenticación
B
back-end dorsal (de un compilador, por ejemplo)
background segundo plano, fondo
backtracking retroceso
badge credencial
(to) balance equilibrar
bias sesgo, predisposición, preferencia
(to) bind ligar, enlazar, juntar, encuadernar
binding ligadura
bookmark marcador
(to) boot autoarrancar (NO “botar”), iniciar, arrancar
boot autoarranque, inicio, arranque
browser hojeador
built-in incorporado
buffer memoria intermedia, tampón, búfer, buffer
bug gazapo
burst ráfaga
bursty a ráfagas
C
byte-code código intermedio, código J (en el lenguaje Java)
cache antememoria, cache
calendar agenda, calendario
call for papers solicitud o petición de ponencias, comunicaciones o artículos,
callback retrollamada
cancel suprimir, cancelar, abortar
candid franco, sincero (NO cándido)
(to) capture (an idea or a notion) captar (no capturar)
capability tique, vale, credencial, aptitud, posibilidad, capacidad, permiso, autorización
carpet alfombra (carpeta es “folder” 🙂
(to) catch (a signal) atrapar (una señal)
(to) check comprobar, verificar, revisar (NO “chequear”)
check in registro
(to) click hacer clic
cluster grupo, conjunto, colección, racimo
collar cuello (collar es “necklace”)
command orden, mandato (NO “comando”)
“comparativa” comparación
compromise acuerdo, término medio (compromiso es “commitment”)
conductor revisor, cobrador (conductor es “driver”)
conference congreso (conferencia es “talk” o “long distance phone call”)
confrontation enfrentamiento (NO confrontar, que es cotejar)
consistent coherente, congruente, consecuente, compatible, conforme, … (NO consistente)
consistent with compatible con, de conformidad con, de acuerdo con
consists of consta de
constipated estreñido (estar constipado es “to have a cold”)
constraint restricción (NO “constricción”)
contention contienda
context clause cláusula de contexto
context-free grammar gramática independiente (NO libre) del contexto
controller controlador
convenient oportuno (conveniente es “a good idea”)
copias ejemplares (de un número de una publicación)
correctness corrección (NO “correctitud”)
court juzgado, tribunal (corte es donde viven los reyes)
(to) cover informar (NO “cubrir”)
credit crédito, mérito
crime delito (crimen es “murder”)
“cumplimentar” normalmente, rellenar o completar (formularios)
customized ajustable
D
daemon duende
data mining minería de datos
deadlock interbloqueo, abrazo mortal
dealer concesionario
debugger depurador
deception engaño (decepción es “disappointment”)
(to) decline rehusar, rechazar, no aceptar, decaer
(to) decode descifrar (NO decodificar, NI decifrar, NI descodificar)
decodificador descodificador
(to) decrypt descifrar (criptología, sin embargo, es correcto)
(by) default predefinido, predeterminado, prefijado, por omisión (NO por “defecto”)
degree título (NO grado)
delete eliminar, borrar, suprimir
deployment despliegue, implantación
(to) dequeue sacar de la cola, “descolar” (NO desencolar, que es despegar, quitar el pegamento o cola)
(to) disable inhibir (NO “deshabilitar”)
disclaimer limitación de responsabilidad
(to) discuss conversar, hablar, analizar, debatir, estudiar, discutir (esto es también “argue”)
“disgresión” digresión
disorder alteración, afección, enfermedad (NO desorden)
(to) display mostrar (NO “displayar” o “displayear”)
display mostrador, visor (de los relojes, calculadoras, etc), pantalla
diversion distracción, desviación (diversión es “fun”, “entertainment”)
domestic flight vuelo nacional, vuelo interno
dramatic drástico, espectacular, llamativo (rara vez dramático)
(clock) drift deriva (de o entre relojes)
drive accionamiento
driver manejador
(to) drop off desechar
E
editor redactor jefe (editor es “publisher”)
education enseñanza (educación es “politeness”, “manners”)
educational educativo (NO educacional)
e-mail correo e.
e-mail (message) mensaje (electrónico)
el presente … este …; el … actual
embedded empotrado, encastrado, incrustado, embutido, inmerso (NO embebido)
(to) emphasize recalcar, subrayar, resaltar, poner o hacer hincapié o énfasis (NO enfatizar)
“en base a” en función de, consecuentemente, en razón de, a partir de, basándose en …
(to) enable habilitar
(to) encrypt cifrar (criptología, sin embargo, es correcto)
(to) enqueue poner en (la) cola, “acolar”, “adcolar” (NO encolar, que es pegar con cola)
(to) enter introducir, poner (NO “entrar”)
entity ente (entidad es la esencia del ente)
(table) entry casilla, lugar, posición, fila, entrada (de tabla)
envy envidia (envío es “dispatch”)
evidence prueba (NO evidencia)
exclusive distinguido
(to) expire caducar
expiration date fecha de caducidad
(to) extend ampliar, añadir, extender
extension ampliación, añadido, adición, extensión
event suceso, acto, reunión (técnica… congreso, simposio, taller…), acontecimiento, notificación, evento (pero cuidado, que evento es, primordialmente, “suceso inesperado”)
eventually finalmente, tarde o temprano, irremediablemente (eventualmente es “by chance”, “possibly”, es decir, ‘!justo lo contrario!…)
exit salida (éxito es “success”)
extravagant derrochador (extravagante es “eccentric”, “odd”)
F
facilities prestaciones, servicios, instalaciones, medios, herramientas, dispositivos, mecanismos (rara vez, facilidades)
failure fallo
fair equitativo, justo
fairness equidad, justicia
fan in, fan out factor de ramificación (de entrada o de salida)
fault defecto, culpa (falta es “lack”, “mistake”)
fault-tolerant tolerante de fallos (no “a fallos”)
feature aspecto, característica, cualidad, peculiaridad, particularidad, rasgo, atributo, condición
floppy disk disquete
floppy disk drive disquetera
flowchart diagrama de flujo, flujograma, organigrama
(to) flush evacuar
font tipo (de letra) (NO “fuente”)
foreground primer plano, frente
(to) forward reenviar, redirigir
(message) frame trama (de mensaje)
(page) frame marco (de página; en memoria virtual)
freeware software libre (NO gratis)
front-end frontal (de un compilador, por ejemplo)
funeral entierro (funeral es “memorial service”)
G
gateway pasarela
gentle suave (gentil es “courteous”)
gracious cortés (gracioso es “funny”)
greedy ávido
H
handicap inconveniente
heap montón, cúmulo, montículo
highlighted resaltado, realzado
hoax bulo, camelo, falsa alarma, montaje, engaño, “bola”, tomadura de pelo
home page página frontal, portada, página base, inicial, principal, raíz
honest honrado (NO honesto, que es “de cintura para abajo”, el presidente de la RAE dixit 🙂
host anfitrión
hotlist lista de preferencias
hot line teléfono de asistencia, teléfono de emergencia
I
(to) ignore no hacer caso, descartar, soslayar, no tener en cuenta (ignorar es “not to know”)
(computer) imaging imagimática
(to) indent sangrar (NO indentar)
indentation sangrado, sangría
index índice de palabras
(to) index indexar, indizar
ingenious ingenioso (NO ingenuo)
(to) initialize iniciar (NO “inicializar”)
instance ejemplar, copia (instancia es “application (form)”)
instantiation creación de ejemplares o copias
(to) intend proponerse (intentar es “to try”)
interface (la) interfaz
intoxicated borracho (“intoxicado” es “suffering from food poisoning” o en casos graves simplemente “poisoned”)
intranet intrarred
illusion irreal (ilusión es “hope”, “dream”)
J
jetlag inadaptación horaria
jitter temblor (en tiempo real crítico)
jumper puente
J-code código J
K
kernel núcleo
L
large grande (de tamaño) (largo es “long”)
leap second segundo intercalar
lecture conferencia (lectura es “reading”)
legacy systems sistemas legados
library biblioteca (NO librería, que es bookshop)
(to) link enlazar
link enlace, vínculo, conexión, nexo
linker enlazador
liveness vitalidad, viveza
livelock interbloqueo activo
location lugar, ubicación (NO localización)
lock cerrojo
log historial, registro crónologico, bitácora, libro de registro
loop-back autoconexión
luxury lujo (lujuria es “lust”)
M
mailing envío por correo
mainframe gran ordenador, servidor corporativo, ordenador central
mandatory obligado (NO “mandatorio”)
marketing mercadotecnia
marshalling aplanado (“flattening”)
map correspondencia, asociación, asignación, representación
(to) map asociar (con), traducir (en), disponer (sobre), representar (como), asignar (a), proyectar (en), (NO “mapear”)
(to) match casar, concordar
media medios
media-rich rico en medios
meeting reunión (NO encuentro)
(group) membership filiación (del grupo)
membership (service) (servicio de) afiliación
minutes acta (también minutos)
misery tristeza (miseria es “poverty”)
(to) monitor supervisar, vigilar, controlar, guiar, dirigir
motorist conductor de coche (motorista es “motorcyclist”)
N
“nemónico” nemotécnico (sustantivo, nemotecnia)
netiquette ciberurbanidad, cibercortesía
networked reticular
nibble cuarteto (cuatro bits… un nibble es un little “bite” 🙂
(to) nominate designar, proponer (NO “nominar”)
nominated designado
nomination designación
notice anuncio (noticia es “warning”)
O
object-oriented mediante objetos, con objetos.
occurrence aparición (ocurrencia es chiste, comentario gracioso)
outline bosquejo, boceto, pinceladas
out of service no funciona, estropeado, parado (NO “fuera de servicio”)
overflow desbordamiento
(procedure) overloading (procedimientos) homónimos
P
panel (discussion) debate, mesa redonda
paper casi siempre, artículo (de revista) o ponencia (de congreso), NO “papel”
parents padres (parientes es “relatives”)
(to) pass aprobar (examen), pasar
(communication) party participante, parte, extremo
password contraseña
patch actualización, revisión, corrección
patron patrocinador (patrón es “pattern”)
pen-styles plumillas
“performancia” (según el contexto) prestaciones, rendimiento, actuación …
petrol gasolina (petróleo es “(crude) oil”)
piggybacking a cuestas (NO “lomo de cerdo”)
pin patilla, terminal, conector
pipe tubería
pixel píxel
play back pregrabado
plug and play enchufar y listo
policy regla, norma, plan, política
polinomial polinómico (NO polinomial)
(to) poll sondear, consultar
pool banco
(to) pop-up emerger
(to) port transportar, adaptar, portar
(a) port, porting (un) transporte, (una) adaptación, (un) porte
portability portabilidad, facilidad (que no “facility” 🙂 de transporte o adaptación
portable portable
(easily) portable portátil
“posicionar” colocar, ubicar
“posicionamiento” posición, colocación, ubicación, punto de vista, postura, actitud, pose.
(to) postpone aplazar, postergar
(to) preempt expulsar, desbancar, expropiar, desalojar
preemptive expulsivo/a
(to) pretend fingir (pretender es “to intend”, “to claim”)
(to) prevent impedir (NO prevenir)
privacy intimidad, discreción
(la) problemática (aunque acaba de admitirse por la Real Academia, mejor) postura, actitud, pose. X problemas
(to) preserve conservar (preservar es proteger, resguardar anticipadamente a una persona, animal o cosa de algún daño o peligro)
preservative conservante (NO preservativo 😉
(to) presume suponer
(to) proceed continuar
proceedings actas (de congreso)
(to keep a low) profile pasar desapercibido (NADA que ver con “perfil bajo”
programming in Ada programación en Ada (!ojo al gerundio sustantivado!)
(to) promote favorecer, promocionar, ascender, promover
(to) prompt apremiar
prompt apremio, invitación
prompt character carácter de apremio
proprietary de propiedad, registrado, como en “proprietary rights” (propietario es “proprietor”),
(to) prove demostrar (probar es “to taste”, “to try”)
proxy delegado, representante
“pulsar” oprimir, apretar
“publicitar” anunciar (“to publicize”)
pulse dialing marcado decádico
purpose fin, propósito
prime time horario estelar
Q
qualifications títulos (académicos) (calificación es “grade”)
quality assurance aseguramiento de la calidad
query consulta
question pregunta (NO cuestión, que es “topic” o “issue”)
R
rack bastidor
ralentizar mejor retardar
range campo, dominio (NO rango)
rapporteur narrador
rationale justificación razonada, “argumentario”
(to) realize darse cuenta, comprender, hacerse cargo de, (realizar, aunque suele ser mejor “to carry out”)
“recopilatorio” recopilación
(to) register anotar
(to) reify (icate) cosificar, reificar (?)
relocation reubicación, recolocación
“remarcable” notable, digno de mención, singular, extraordinario
(to) remember to do acordarse de hacer
(to) remember doing recordar cuando se hizo
repository repositorio, depósito, almacén, depositario
requirements requisitos (NO requerimientos)
record registro, anotación
(to) record registrar, anotar
(to) remove borrar, quitar, retirar, extraer, llevarse (NO remover, que es “to stir”)
removable (unit) (unidad) extraíble
reply respuesta (NO réplica)
report informe (NO “reporte”)
(to) report informar (NO “reportar”)
reset restauración
(to) reset restaurar
resignation dimisión (resignación también, depende del contexto)
(to) resume continuar (resumir es “to summarize”)
router encaminador, enrutador
(to) run (a program) ejecutar (un programa, NO correr un programa)
run-time tiempo de ejecución
S
save guardar (mejor que salvar)
scalability escalabilidad
scalable escalable
(to) scan escrutar, explorar, barrer, analizar, escudriñar
(a) scan (un) escrutinio, (una) exploración, etc.
scanner escáner (RAE), analizador léxico
scenario contexto, panorama, circunstancia (rara vez escenario)
script guión
scholar un estudioso (escolar es “schoolboy/girl”)
school of fish banco (NO escuela) de peces
seamless inconsútil, perfectamente integrado
search búsqueda
self-conscious vergonzoso, tímido (consciente es “responsible”, “conscious”)
seminar cursillo (normalmente, NO seminario)
sensible sensato (sensible es “sensitive”)
sender/receiver emisor/receptor
(to) search (data) buscar en (los datos)
(to) search for (data) buscar (datos)
serious grave, serio
(in) shambles destartalado
shareware software de libre evaluación
shell intérprete de órdenes, concha (en UNIX)
shock susto (choque es “crash”)
similarity similitud (NO similaridad)
site lugar, sitio, sede
skill destreza, conocimiento (práctico)
slot ranura
(table) slot casilla, lugar, posición, fila, entrada (de tabla)
smilies smilyes (el plural es una excepción)
sophisticated avanzado (sofisticado es falto de naturalidad, afectado, falso, complicado)
(to) sort ordenar
sponsor patrocinador
(to) sponsor patrocinar (NO “esponsorizar”)
sponsoring patrocinio
stand caseta
standard norma, estándar
standards normas, estándares
standby en reserva (o espera) activa, disponible
standing nivel
starvation inanición, hambruna
state of the art estado de la técnica, estado del arte, de la tecnología, o del desarrollo, avanzado, moderno, de avanzada tecnología
stranger desconocido (extraño es “strange people”, “weird”), forastero (extranjero es “foreigner”)
stub resguardo, cabo
(to) stop to do parar para hacer
(to) stop doing dejar de hacer
(to) succeed tener éxito (suceder es “to happen”)
subject asunto (no tema)
(to) substitute A by B sustituir A por B
(to) substitute A with B sustituir A por B
(to) substitute A for B sustituir B por A
(to) subsume incluir, englobar, contener, subsumir
summary resumen
“supervivir” sobrevivir
(to) support apoyar, mantener (soportar es “to bear/put up with”)
switch (of a program) opción
sympathetic compasivo (simpático es “nice”, “pleasant”)
T
table of contents índice
tailored a medida, adaptado
tentative (adjetivo) propuesta, posible, provisional (NO “tentativo”). Intentar también cambiar el verbo a “proponer”.
telecommute teletrabajo
tested probado (NO testeado)
thread hebra, flujo de control o flujo de ejecución
throughput productividad
timeliness puntualidad
time-out plazo (expirado)
topic cuestión, asunto (NO “tópico”, que es asunto manido, “cliché”, “common place”)
touch tone dialing marcado multifrecuencia
(to) trace rastrear (un programa)
traceability capacidad (o posibilidad) de rastreo, de seguimiento o de análisis
trackball bola de seguimiento (“seguibola”)
trustee fiduciario
tutorial cursillo
U
underflow agotamiento
unique único (en el mundo) (único es “only”)
user-friendly convivencial
utility utensilio, herramienta
V
(to) validate homologar, validar
validated homologado
validation homologación, validación
versus contra, frente a (en castellano, versus significa hacia)
“visionar” ver, revisar, presenciar
“visionado” imagen, visión, revisión
“visualizar” ver, mostrar (a menos que sea “representar mediante imágenes ópticas fenómenos de otro carácter” o “hacer visible lo que no puede verse a simple
vista”, o algo así.
W
watermark marca de agua, filigrana
weighted ponderado
WWW o Web (Multi)Malla Mundial ((M)MM)
X
X-window system sistema (de ventanas) X. Es singular, no plural.



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Written by Marisol García

March 4, 2010 at 12:44 pm

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diez errores frecuentes de revisores y traductores

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© 1996, Xosé Castro, Madrid (xose@xcastro.com)

Lista sumaria de errores con los que tropezamos con frecuencia traductores y revisores:

Oír y escuchar. Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lingüista Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar, debe prestarse atención, debe “querer oírse”.
García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: «En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo “Señor García, aquí atrás no se le escucha”. García respondió: “Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que pasa es que no me oyen”. Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española de esta semana: *Se escucharon unos disparos, *Podían escucharse voces supuestamente fantasmales.

El “tema“de siempre. Un viejo conocido de todos. La palabra tema se ha convertido en una muletilla que sustituye, en función del contexto, a estas palabras: problema, asunto, cuestión, duda, razón, esquema, proposición, etc.: *Los ministros tratarán el tema del paro (problema); *Ése es el tema: votar o no votar (dilema, cuestión). Hay que recordar, además, que cuando la palabra tema va en femenino, como en el refrán Cada loco con su tema, sólo puede referirse a una obstinación, manía u obcecación por algo.

El y/o. El lío, diría yo. No es raro leer en la prensa anuncios como este que recorté hace poco de un diario español: “Buscamos traductores y editores (sic) con dominio de inglés y/o francés”. Con independencia del barbarismo -más grave por tratarse de una agencia de traducciones- de llamar editores a los revisores, es obvio que sobra esa anglicada conjunción y/o (and/or), que debería ser una simple “o”. La connotación de la cópula española “o” no tiene un carácter tan excluyente como la inglesa “or”, es decir: si escribimos “inglés o francés” no excluiremos de la selección de candidatos a los traductores que sepan ambos idiomas.

Es por ello/esto… Por qué será que… Dos circunloquios. Como anécdota, recuerdo ahora que un dúo cómico español, llamado “Martes y Trece”, además de parodiar a Julio Iglesias, Rocío Jurado y a cualquier famoso que se pusiera a tiro, criticaban con mucho humor la forma de hablar de esta gente… y del resto. Hicieron de la frase “Es por ello” su lema durante un tiempo. También le dieron un buen repaso al abuso del “gerundio de boletín” (citado en un número anterior de Apuntes) durante una temporada en la que sólo se expresaban con gerundios: “Bueno, nosotros yéndonos que teniendo prisa, eh”.
Me he acordado de estos dos circunloquios que se encuentran con a veces en las traducciones porque estoy escuchando la canción “Eliminación de los feos” del Gran Combo de Puerto Rico, cuyo estribillo reza: “¿Y por qué será que los eliminan?”. Pues esta fabulosa canción se ahorraría un par acordes si dijeran “¿Y por qué los eliminan?”. Lo mismo le pasa a una canción del dúo Donato y Stefano en la que dicen “Es por eso que estando contigo, me siento como en verano”; con un “Por eso cuando estoy contigo…” bastaba.

Incluso, inclusive e incluido. Un error abundante en el lenguaje hablado. Los dos primeros son adverbios y proceden del latino inclusus, pero actualmente no significan lo mismo. “Incluso” significa “con inclusión, inclusivamente”, y “hasta, aun” cuando actúa como preposición: Incluso los hombres participaron; Le gustan los animales e incluso las plantas. “Inclusive” es un adverbio con un significado claro y único: “incluyendo el último objeto nombrado”: Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive; Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive. Inluido es el participio del verbo incluir y significa “algo que está contenido dentro de otra cosa”. Usos incorrectos: *Inclusive mi padre me lo advirtió; *Hay que tirarlos todos, inclusive el blanco.

Múltiple/s. Adjetivo abundante en traducciones técnicas del inglés que está desplazando a adjetivos españoles como varios, diversos, muchos, etc. Su empleo no es erróneo, pero lo cierto es que en español no tenemos por qué restringirnos a este único término. Es normal ver este tipo de frases en manuales de informática: Puede imprimir múltiples copias; El programa acepta múltiples formatos, etc. ¿Alguno de ustedes que está leyendo esto suele decirle, por ejemplo, a un compañero de oficina: “imprímeme múltiples copias”?
Además, cuando múltiple se convierte en un elemento compositivo, es decir, en el sufijo multi-, debe formar una palabra en singular con su correspondiente plural: multimillonario/s, multinacional/es. Formas incorrectas: *programa multiusos.

Honesto, honrado y sincero. Los que traducimos material destinado a televisión y teatro lo vemos muy a menudo: *Creo honestamente que no es para ti; *Seré honesta contigo: lo detesto; *Es una mujer honesta; siempre dice lo que piensa. En primer lugar, veamos qué dice el diccionario:

HONESTO, TA. (Del lat. honestus.) 1. adj. Decente o decoroso. |
2. Recatado, pudoroso. |
3. Razonable, justo. |
4. Probo, recto, honrado. |
5. Véase estado honesto.

El falso amigo inglés honest nos engaña con frecuencia. Poco tiene que ver ser sincero con ser decente o, por lo menos, ser sincero no es inherente a ser decente. Generalmente, los adjetivos sincero, franco, llano, directo o explícito pueden servirnos para traducir este adjetivo: Para serte sincero…; Te seré franco…; Francamente, no sé qué decir, etc. Respecto a otros contextos, es mejor ver qué dice el diccionario:
HONRADO, DA. (Del lat. honoratus.) 1. p. p. de honrar. |
2. adj. Que procede con honradez. |
3. Ejecutado honrosamente. |
4. fig. Véase barba honrada.

HONRADEZ. (De honrado.) 1. f. Rectitud de ánimo, integridad en el obrar.
Como puede comprobarse, las definiciones de honrado y honradez coinciden con las de los términos ingleses honest y honesty. Nuestros términos honesto y honestidad, en cambio, se corresponden con modest y modesty.

Pasarse de la raya… inglesa. Este es uno de los errores que encuentro con mayor frecuencia en traducciones de inglés a español. La raya inglesa no existe como tal en español y dado que es una estructura foránea debe traducirse siempre por el equivalente que proceda: punto, coma, dos puntos o punto y coma. Ejemplos: The taste of victory – a fine wine (El sabor de la victoria: un buen vino). En los manuales técnicos también suele aparecer en párrafos en los que se dan instrucciones o describen elementos:
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Eficaz, eficiente y efectivo. El adjetivo effective es otro falso amigo, que no significa efectivo, sino eficaz o eficiente. Empleamos “eficaz” principalmente para seres inanimados y “eficiente” para seres animados, dado que la eficiencia es una virtud o facultad más propia de seres vivos.

Opcional y optativo. Los traductores de computación/informática principalmente hemos introducido el barbarismo opcional como equivalente de optativo en el habla, cuando no son sinónimos. Curiosamente, como ocurre en tantas otras situaciones del idioma, en distintos sectores se expresan de distinta manera cosas que son idénticas: así, mi hermano ha elegido dos asignaturas optativas (optional subjects), pero la definición de pantalla en Windows es opcional. Asimismo, si mi televisor se estropea, llamaré al Servicio de asistencia técnica, pero si se estropea mi Windows 95, tendré que llamar (al menos aquí en España) al departamento de Soporte técnico de Microsoft Ibérica. Paradójico.

Written by Marisol García

March 4, 2010 at 12:42 pm

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el español y la variación intralingüística

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Por Elvira Cámara Aguilera
En este trabajo, se presenta un enfoque del proceso traductológico como acto intercultural en textos de carácter general, centrándose en las distintas variedades lingüísticas del español hacia las que puede verterse un texto en una lengua origen determinada. Con tal fin, se analizan brevemente algunos conceptos como cultura meta y variación intralingüística. Finalmente, se ilustra nuestra argumentación con varios ejemplos prácticos extraídos del ámbito literario, por un lado, y del periodístico y empresarial, por otro.

1. La traducción como acto intercultural

El modelo funcionalista de la traducción o teoría del skopos fue introducido por primera vez por Hans J. Vermeer en 1978, para quien toda traducción está sujeta a un fin último (skopos) que debe cumplir el texto en la cultura meta. En este sentido, dicha teoría establece toda una serie de factores a tener en cuenta a la hora de traducir y los sitúa por orden de relevancia. En ellos se incluye la persona que realiza el encargo de traducción así como el fin y destinatario último de la misma, ocupando un segundo plano el texto origen. Mason hace hincapié en la importancia de la coherencia con el nuevo destinatario y para ello se apoya en Reiss y Vermeer: «the translation must be kohärent with the situation of the target reader» (2000: 1). La traducción constituye un fenómeno social que no puede realizarse al margen de la sociedad a la que va destinada. No debemos olvidar que la traducción es el puente que une a dos culturas y que permite conocer a una cultura desde otra diferente. Por tanto, a pesar de las diferencias culturales, el receptor sólo tiene su cultura como referente para entender otra. Es su lengua, y el uso peculiar que haga de ésta, el vehículo para materializar la percepción de la otra vertiente.

    1. Cultura meta

Mason va más allá y habla de cultura meta, concepto clave en el estudio que aquí abordamos:

.. in many cases, … translators will wish their output to conform to the expectations of users and to be accepted as viable instances of the established practices of the target culture (2000: 18).

Viaggio tiene una visión muy concreta y particular de la traducción: se trata de un tipo de comunicación interlingüística e intercultural que necesita de un mediador que comprenda esos dos ámbitos conceptuales ya que cada ser humano es único y representa una cultura idiosincrática.

We are among those for whom translation is a subtype of interlingual, intercultural and mediated communication, a language game intervening when the participants in the communicative event require a mediator conversant with the different languages and cultures involved – including, where relevant, individual cultures, because besides belonging to a more general, shared culture, every human being is an idiosyncratic ‘culture’ (1998: 180).

2. Las variedades lingüísticas del español

Para centrar nuestro artículo vamos a considerar, por un lado, de manera genérica, el español hablado en Latinoamérica (que cuenta con su multiplicidad de variedades) y el español peninsular o de España (que a su vez cuenta con las suyas).

2.1 El concepto de equivalencia

Para abordar este punto, recurriremos a las diversas acepciones del término que aportan los principales diccionarios de lengua española, entre las que destacamos: “igualdad en el valor, estimación, potencia o eficacia de dos o más cosas”. “Valer. Tener una cosa el mismo valor que otra que se expresa … Igual. Significar.” Si nos centramos en la primera definición, podemos destacar dos aspectos: por un lado el de igualdad en el valor, y por otro el de igualdad en la eficacia. Si nos centramos en la segunda, tendremos como resultado que una palabra será equivalente a otra cuando signifique lo mismo. En este punto del razonamiento, y teniendo en cuenta que nos estamos refiriendo a traducción, nuestro enfoque puede ir por dos caminos: el de la equivalencia entre el término de la lengua origen A y su correspondiente en la lengua de destino B; el de la equivalencia entre el término de la cultura origen A y su correspondiente en la cultura de destino B.

Nord presenta «el concepto tradicional equivalencista y el concepto funcionalista radical» (conf. Nord en Hurtado 97 ss.) para finalmente aportar el suyo propio, que es una mezcla de ambos modelos y lo justifica diciendo:

… He combinado los dos modelos, estableciendo como principios guiantes tanto la funcionalidad, i. e. la aptitud del texto para un determinado fin, como la lealtad, i. e. el respeto a las intenciones y expectativas no sólo del autor original sino también del cliente que ha encargado la traducción y de los lectores en la cultura meta Todos ellos tienen su concepto determinado de lo que es o debe ser una traducción, y como pertenecen a dos culturas diferentes puede ocurrir que sean conceptos divergentes. El traductor es el único que conoce ambos lados, el de la cultura base y el de la cultura meta, y es su tarea «mediar» entre ambas. (100)

El concepto de equivalencia tal y como lo plantea Nord es lo suficientemente amplio como para abordar el problema de las variedades lingüísticas existentes dentro de un mismo idioma, como es el caso del español. No obstante, el profesor Francisco Salvador, prestigioso especialista en variedades del español, señala que no contemplar la multiplicidad de variedades del español puede alejar o distorsionar el acto comunicativo (1993: 674). Si atendemos al concepto de cultura meta (y no así al de lengua), una traducción dará lugar a distintas versiones finales, que se presentarán justificadamente diferentes y garantes del concepto de equivalencia entendido como igualdad en la eficacia. El hecho de compartir una lengua no implica compartir todo lo que la rodea o circunscribe. Las costumbres, el clima, la situación geográfica, su situación económico-política, etc. inciden directamente en el lenguaje, lo moldean y adaptan, personalizándolo y dando lugar a su propia idiosincrasia. Es cuando el lenguaje se muestra más vivo que nunca, respondiendo a las necesidades de los que lo usan, generando nuevos vocablos o aportando nuevos conceptos a los ya existentes. Esa muestra de lengua viva que supone la existencia de variedades en español no debe ser un inconveniente para la traducción en sus dos vertientes: teórica y práctica. Por el contrario, debe servir de muestra de respeto hacia la pluralidad, circunstancia que inevitablemente abandera la traducción al hundir sus raíces en la diversidad lingüística y cultural. En este sentido, queremos mencionar la labor de la Real Academia Española de la Lengua que, si bien tiene aún mucho camino por recorrer, inició su andadura con la creación desde 1871 de sus correspondientes en los países de habla hispana y sus academias asociadas en Norteamérica, Argentina y Uruguay. En el preámbulo de su vigésima primera edición se dice textualmente:

La Real Academia Española ha querido contribuir a la celebración del V Centenario del descubrimiento de América publicando una nueva edición … de su DICCIONARIO usual. … Ha solicitado insistentemente la Academia la cooperación de sus hermanas correspondientes y asociadas para dar mayor cabida … a las peculiaridades léxicas y semánticas vigentes en cada país. Gracias a tal colaboración ha sido posible revisar y enriquecer en la presente edición el contingente americano y filipino.

Constituye, sin duda, un paso importante en el reconocimiento de la idiosincrasia lingüística y cultural de más de trescientos millones de personas unidos por un mismo idioma.

Tomemos algunos ejemplos:

Agenciero: adj. Guat. y Perú agencioso. // 2. Cuba y Méj. Agente de mudanzas. // 3. Argent. Lotero. // 4. Vulg. Chile. Prestamista, prendero.

Aguaje: m. aguadero, sitio donde suelen beber los animales silvestres. // 2. Col., Ecuad., Guat. y Nicar. Aguacero. // 3. Chile y Perú. Variación de color de las aguas marinas, por razones diversas. // 4. Fig. Sto. Dom. Y Venez. Alarde, aspaviento. Hizo un AGUAJE y se fue. // 5. Sto. Dom. Mentira, afirmación falsa que se dice para impresionar. // 6. Perú. Palmácea de fruto comestible, que crece en los pantanos de la selva amazónica.

Aguamiel: f. Agua mezclada con alguna porción de miel. // 2. Amér. La preparada con caña de azúcar o papelón. // 3. Méj. Jugo del maguey, que, fermentado, produce el pulque.

Apendejarse: prnl. Col., Pan. y Sto. Dom. Hacerse bobo, estúpido. // 2. Cuba, Nicar. y Sto. Dom. Acobardarse.

Apensionar: tr. desus. Pensionar, imponer algún gravamen o pensión. // 2. prnl. Col., Chile, Méj. y Perú. Entristecerse, apesadumbrarse.

Cariño: m. inclinación de amor o buen afecto que se siente hacia una persona o cosa. // 2. Por ext. Manifestación de dicho sentimiento. // 3. Añoranza, nostalgia. // 4. Esmero, afición con que se hace una labor o se trata una cosa. // 5. Col. C. Rica, Chile y Nicar. Regalo, obsequio.

Dragonear: intr. Amér. Ejercer un cargo sin tener título para ello. DRAGONEA de médico, de comisario. // 2. Amér. Hacer alarde, presumir de algo. // 3. Tr. desus. Argent. y Urug. Enamorar, cortejar, requebrar.

Droga: Nombre genérico de ciertas sustancias minerales, vegetales o animales, que se emplean en la medicina, en la industria o en las bellas artes. // 2. Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno. // 3. Medicamento. // 4. Desus. Fig. embuste, ardid, engaño. Ú. En Argentina. // 5. Fig. Col. y Ecuad. Persona o cosa que desagrada o molesta. // 6. Canarias, Navarra, Méj. y Amér. Merid. Deuda, a veces la que no se piensa pagar.

Tiznado: p.p. de tiznar (manchar de tizne, hollín u otra materia semejante). // 2. Adj. Amér. Central. Borracho, ebrio.

Estos términos, escogidos al azar, muestran la existencia de las variedades lingüísticas que venimos defendiendo y, al mismo tiempo, ponen de manifiesto la importancia de contemplar la diversidad de significado si se quiere garantizar la eficacia comunicativa de cualquier lengua.

3. Ejemplos prácticos

3.1 La variación intralingüística en traducción literaria. Dos versiones de Ulysses en español: la variedad argentina y la variedad peninsular

Desde la vertiente literaria de la traducción, encontramos el ejemplo de un clásico en lengua inglesa, Ulysses, que fue traducido por José Salas Subirat y publicado por vez primera en español en 1945 por una editorial argentina. En 1976 se realizaría una nueva traducción, siendo iniciativa esta vez de una editorial española y el traductor también español José Mª Valverde. Ambas traducciones conviven en el mercado separadas por «más de treinta años de distancia, y separadas también por dos variedades distintas del idioma, la peninsular y la argentina» (Santoyo 1998: 48). El profesor Santoyo, de la Universidad de Salamanca, nos aporta más información relevante al respecto al comprobar que en 1996 se publicó una nueva edición española de Ulysses por parte de la editorial Planeta realizada por Eduardo Chamorro y que es en cierto modo una reedición de la traducción realizada por la editorial argentina y cita textualmente:

Basándose en que Salas «comete frecuentes y a veces inexplicables descuidos y cae en localismos propios del habla porteña»; basándose en que «hay que corregir los errores de la traducción de Salas, a veces tan flagrantes como cuando se salta líneas del original“; basándose en que Salas limita “la exuberancia verbal y estilística» de Joyce, Eduardo Chamorro ha preparado para la editorial Planeta una revisión total de la traducción de Salas. «El resultado … es una nueva traducción, si tenemos en cuenta que Chamorro ha modificado, según sus cálculos, el 50% del texto de Salas» … (1998: 48).

La cita que acabamos de presentar puede resultar brusca e incluso irrespetuosa por parte de Chamorro pero también podría haber ocurrido al revés. A mi modo de ver, es bastante ilustrativa del sentimiento que puede generar en el lector de una vertiente y otra del Atlántico, al no serntirse indentificados con el tipo de lenguaje, estilo, expresión, etc. en una obra que están leyendo en su propia lengua. Esto pone de manifiesto, una vez más, la necesidad y obligación de pensar y tener muy presente al lector o lectores últimos del texto a traducir.

3.2 La variación intralingüística en textos periodísticos

Acabamos de exponer un ejemplo de variación intralingüística en traducción literaria. Vamos a pasar ahora a otra vertiente de la traducción adentrándonos en el mundo de actualidad reflejado en la traducción de artículos o noticias para diarios de reconocido prestigio internacional.

Latinoamérica se presenta como un mercado por explotar en el mundo globalizador de la prensa internacional según The New York Times (Sprung 2000: 14). Con estos fundamentos, la revista Time decide invertir en Latinoamérica justificando, además, la eficiencia de la inversión al poder cubrir toda la zona sólo en dos lenguas: español y portugués (14). Conducidos por la cautela, los responsables descartan la posibilidad de publicar la revista Time en estas lenguas y prefieren introducirse en forma de suplemento dentro de los periódicos de mayor relevancia: «Time would supply content -final pages in the local language- while the partner would provide the printing and distribution» (14). Estos diarios serían:

Ámbito Financiero Argentina

Folha de Sao Paulo Brasil

Reforma/El Norte México

El Tiempo Colombia

La Tercera Chile

El Nacional Venezuela

El Comercio Ecuador

El Diario de Hoy El Salvador

Gestión Perú

Listín Diario República Dominicana

Siglo XXI Guatemala

La Prensa Panamá

Lo más relevante para el presente trabajo y que aquí queremos subrayar es que dicho suplemento sería un «local-language supplement» y así lo manifiestan los autores del artículo:

The personal involvement of these decision-makers illustrates the importance Time gave the local-language supplement from the start. They decided not only on the overall direction and positioning of the supplement, but also on editorial content and its translation into Spanish and Portuguese …

Once the decision was made to bring Time to Latin America in local languages, the first challenge was in designing a publication (Sprung 2000: 16).

Pero los responsables de este proyecto no sólo se plantean algo tan importante para el éxito o fracaso del mismo como el empleo de las variedades correspondientes, sino que, como todo buen proyecto que se precie, realizan un estudio del mercado y del potencial lector. Esta circunstancia queda implícita en el relevante hecho de reconocer y apostar por la publicación en 11 variedades diferentes del español. Se quiere preservar «the magazine’s look-and-feel» (14) manteniendo temas característicos de la revista pero a su vez «to appeal to a broad range of readers with varied interests» (16). Time construye toda una serie de estrategias comerciales para ir introduciéndose poco a poco en el todavía «virgen» mercado latinoamericano y para ello inicia su labor con el lanzamiento de una edición en lengua inglesa adaptada para América Latina, continúa con el suplemento descrito anteriormente ya en español y portugués, a continuación se apoya en CNN en español (que describiremos con más detalle a continuación) y finalmente refuerza su actuación mediante la edición conjunta con la cadena de televisión de páginas web en la variedad local correspondiente (26).

Para terminar vamos a presentar de forma breve la actividad (lingüísticamente hablando) de la cadena de televisión CNN en español, y vamos a ilustrar nuestra argumentación con un ejemplo que, cuando menos, puede resultar curioso para los lectores.

Telenoticias, la CNN en castellano, que emite para Europa, Latinoamérica y parte de Estados Unidos, tuvo que elaborar un libro de estilo, de obligado cumplimiento para sus redactores y presentadores (Jiménez y Martínez 1995: 24); del mismo modo, la agencia EFE española, tras enviar el siguiente texto a sus corresponsales en Latinoamérica, tuvo que plantearse la necesidad de crear un “filtro” de toda la información procedente de España antes de ser publicada en los países iberoamericanos.

NOTICIA DE PRENSA EN ESPAÑA:

La policía española echó un capote al gobierno español y logró por fin, sin gastar un cartucho, coger en Laos a Luis Roldán. Se da así por terminado un tema que ha sacado de sus casillas a la totalidad de los españoles. El ex director de la Guardia Civil, un héroe con los pies de barro para muchos y para otros un desgraciado, ya está entre rejas. El titular de Justicia dio por terminada la aventura de este personaje que a punto ha estado de pringar a los más altos cargos socialistas. El ministro no se cortó y, delante de toda la prensa, a punto estuvo de brincar de alegría. Roldán, por su parte, declaró no sentirse responsable de todo lo que ha provocado con su huida y se dispuso a recibir de buen grado el apartamento amueblado que le espera en la cárcel de Ávila. Además, en tono coloquial, dijo que no estaba dispuesto a pagar el pato.

VERSIÓN EN LATINOAMÉRICA:

La policía española puso un preservativo al gobierno español y logró por fin, sin gastar su virginidad, joder en Laos a Luis Roldán. Se da así por terminado un tema que ha sacado de sus retretes a la totalidad de los españoles. El ex director de la Guardia Civil, un héroe con los pies de mierda para muchos y para otros un pobre cornudo, ya está entre rejas. El titular de Justicia, dio por terminada la aventura de este personaje que a punto ha estado de contagiar una enfermedad venérea a los más altos cargos socialistas. El ministro no se cagó y, delante de toda la prensa, a punto estuvo de eyacular de alegría. Roldán, por su parte, declaró no sentirse responsable de todo lo que ha vomitado con su huida y se dispuso a recibir de buen grado el apartamento burdel que le espera en la cárcel de Ávila. Además, en tono coloquial, dijo que no estaba dispuesto a pagar el orinal.

El ejemplo anterior puede parecer, sin duda, un exponente exagerado de la inequivalencia intralingüística pero resulta bastante ilustrativo, dentro de un contexto determinado, hasta qué punto es necesario cuidar la cultura meta hacia la que se traduce, englobando bajo el término cultura el aspecto lingüístico.

4. Conclusiones

Considerar la traducción como el proceso por el cual se vierte el contenido de una lengua origen en otra término resulta demasiado simplista, a tenor del estudio aquí presentado. Por el contrario, este proceso debe implicar tener en consideración el texto que se traduce y las intenciones del autor, pero también las intenciones y expectativas del cliente y de los nuevos destinatarios en la cultura meta. Para ello es clave partir de los conceptos de cultura y de variación intralingüística que nos permitirán delimitar la univocidad del sentido estrechamente unido a las variedades lingüísticas existentes dentro de una misma lengua. Si hasta ahora se había contemplado la posibilidad de que un mismo texto en lengua origen diese lugar a una pluralidad de textos en la lengua término como empresa inviable, es precisamente desde el ámbito empresarial desde el que se lleva a cabo el que podría considerarse como el primer trabajo de tales magnitudes. La consideración de once variedades lingüísticas diferentes del español así como la variedad brasileña del portugués por parte de Time, pone de manifiesto la importancia del experimento realizado y suponen una llamada de atención a traductores y teóricos en un ámbito aún por explorar.

Written by Marisol García

March 4, 2010 at 12:41 pm

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el español de los manuales técnicos

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Por Alex Grijelmo *del libro Defensa apasionada del idioma español.

Los manuales de instrucciones que acompañan a los electrodomésticos y a los aparatos informáticos resumen muy bien una serie de problemas de lenguaje bastante comunes: la incapacidad de comunicarse, el desprecio hacia el idioma español, la adoración al ídolo anglosajón, la arrogancia de quien tiene el poder -en este caso el poder comercial y económico-, el arrinconamiento del pueblo y de sus palabras más sencillas. Y de nuevo aparece así la barrera psicológica que pretende arrojar a los consumidores hacia los infiernos de la ignorancia, para que crean que cualquier problema que genere luego el aparato será producto de su nesciencia, jamás de la empresa fabricante, jamás porque el comprador no haya sido advertido con todo rigor y precisión sobre los problemas que plantea la máquina.

La primera vez que hube de descongelar mi nuevo frigorífico, de marca Bosch, en julio de 1998, me asaltaron unas dudas terribles, porque el folleto de instrucciones obligaba a que el aparato estuviera “categóricamente apagado”. Me preguntaba si en tal expresión anidaba un concepto peculiar, técnico, una manera Concreta de apagar el frigorífico y vi que las instrucciones no respondían a mi problema principal una vez que terminé su lectura: no sabía si el frigorífico debía estar simplemente apagado (aunque fuera categóricamente), para lo cual bastaba Con accionar un interruptor de su parte frontal superior, o si la expresión “categóricamente apagado” significaba que debía desenchufarlo, para lo cual había de mover su pesada mole y sacarlo de los muebles de cocina en los que está encajado, con gran esfuerzo físico y agobio mental por mi parte. Más aún: me preguntaba si el hecho de emprender tal acción “categóricamente” no debía conducir a quitar la corriente eléctrica en toda la casa.

Resulta chocante que incluso los fabricantes españoles redacten sus manuales en un idioma extraño, lleno de estiramientos y perífrasis. Por ejemplo, la firma de electrodomésticos Teka, radicada en Santander, explica lo siguiente en la página 13 del folleto para su horno de cocina: “Si después se observa que en el esmalte del horno existen residuos de comida en pequeñas proporciones, éstos son eliminados poniendo a funcionar el horno en vacío a 250 grados durante una hora según el grado de suciedad”.

Tal parece que quien se encargó de redactar estos manuales hubiera cobrado por palabra, porque en cada párrafo sobran unas cuantas. Así sucede con los “residuos” de comida “en pequeñas proporciones”, puesto que si no se tratara de restos en pequeñas proporciones no podríamos hablar de residuos. Estaríamos ante el hecho de que alguien se hubiera olvidado un muslo de pollo en el horno.

Y hay que poner a funcionar “el horno en vacío”, fórmula que quizá da más sensación de dominio de la técnica que si encendemos simplemente el “horno vacío”.

Pero Teka parece estar adornándose con plumas ajenas. Porque algunas de sus frases jamás las escribiría un español, salvo que estuviese traduciendo del inglés. Por ejemplo, la ya reproducida: “Si después observa que en el esmalte del horno existen residuos de comida en pequeñas proporciones, éstos son eliminados poniendo a funcionar. ..”. Nadie redactaría así en nuestro idioma, sino de este modo: “Si después observa… restos de comida, éstos se eliminan poniendo a funcionar …”

¿Quién fabrica los hornos de la empresa santanderina Teka? ¿Están haciéndonos creer que salen de Cantabria y en verdad se fabrican con explotación de niños en Taiwan?

Pero siempre que nos tropezamos con la torpeza lingüística de alguien que escribe para comunicar algo -como en el ejemplo inicial de la impermeabilización de las antenas-, encontramos también que lo comunicado no alcanza precisión alguna. Porque la referida frase que obliga a poner el horno “a 250 grados durante una hora según el grado de suciedad” carece de sentido. O bien lo mantenemos a esa temperatura durante una hora, o bien lo decidimos según el grado de suciedad (falta saber además si la suciedad nos condicionará la temperatura o el tiempo, o ambas cosas).Pero las dos medidas a la vez parecen incompatibles. ¿Y entonces qué hacemos para limpiar el maldito horno?

También derrocha palabras el autor del manual de las licuadoras Blender, que recomienda “retirar el enchufe del tomacorriente”, acción que debe de ser algo parecido a “desenchufar”. Después advierte este librillo sobre lo que hay que hacer “si el motor reduce su régimen de velocidad “, un hecho seguramente relacionado con que el motor se pare.

Lo peor es que el organismo que vela por la calidad de los productos en España, Aenor (Asociación Española de Normalización), certifica en un documento adjunto que el electrodoméstico adquirido tiene una “calidad comprobada “. Pero mal podrá evaluar Aenor la calidad de los manuales de instrucciones -de los que de todas formas no se ocupa-, cuando su propio documento explica al comprador: “Si encontrara algún defecto o anomalía, Aenor establece que el fabricante disponga de un procedimiento de reclamaciones”.

Para empezar, vemos ya una falta de concordancia: si encontrara, establece. Había dos posibilidades correctas: “si encontrara, establecería”: o “si encuentra, establece”. Se opta por la errónea que consiste en mezclar ambas. Pero de cualquier forma el significado carece también de sentido, al decir en rigor: si encontramos algún defecto, Aenor establece que el fabricante disponga de un sistema de reclamaciones. Así que si no encontramos un defecto Aenor lógicamente no establece nada, y el fabricante no está obligado a contar con ese procedimiento. Con lo cual le haremos una faena a otro que sí encuentre problemas, porque al no haberlos tenido nosotros el fabricante queda exento de atender la reclamación de nadie más.

La redacción correcta habría sido ésta: “Aenor establece que el fabricante disponga de un procedimiento de reclamaciones, por si encuentra un defecto o anomalía”. Porque la primera parte de la oración no depende de la segunda. Ahí el redactor que cobra por palabras se ha perdido cierta cantidad, al olvidarse del término “por” que ha de añadirse en la nueva versión.

Pero quien elaboró el libro de instrucciones de las ollas a presión Monix sí anduvo espabilado para sumar palabras a sus honorarios. Véase esta frase en la que se dice cuatro veces lo mismo: “Ahorra combustible y tiempo tratando los alimentos en brevísimo espacio de tiempo: hierven más rápidamente y se cuecen en pocos minutos”. Su texto añade en otro punto, por si no hubiera quedado claro lo relativo al ahorro de tiempo, que “toda mujer moderna la utiliza, porque proporciona economía diaria de tiempo”.

Y; como ocurre inexorablemente cuando alguien usa el lenguaje sin reflexionar sobre él, los males no se quedan sólo en desastres lingüísticos. Notemos que el manual indica “toda mujer moderna la utiliza “. ¿Y los hombres no? Una vez más se da por sentado que sólo deben cocinar las mujeres y sus hijas.

A veces las instrucciones del fabricante le hacen sentirse a uno imbécil por no saber evaluar el PH o el HF del agua, cosa que, al parecer, todo el mundo hace a simple vista sin que nadie le explique cómo. Dice así el manual de Byse Electrodomésticos, empresa radicada en Navarra, sobre el correcto funcionamiento de un lavavajillas (también llamados “lavaplatos”): “Si el agua que va a entrar en el aparato tiene una dureza superior a 13 HF es necesario añadir sal en el depósito”.

Y para que nos demos cuenta del mérito que atesoran estas máquinas y valoremos el que un día tras otro estén ahí a nuestro servicio, sin reparar en domingos ni festivos, a los fabricantes les gusta explicar en sus manuales que los aparatos “trabajan “, quizá porque el verbo “funcionar” les suena mecánico y resta mérito a la marca. Así, la olla a presión Monix “trabaja con tanta facilidad que sobrepasa cualquier otro método de cocina “, con lo cual averiguamos además que las ollas son mucho más que un utensilio: son incluso un método.

Más adelante hablaremos de las deformaciones del lenguaje que imponen políticos, jueces o economistas. Los fabricantes de aparatos diversos no les quedan a la zaga.

Véase, si no, esta manipuladora expresión que emplea Ufesa en el manual de un tostador 1T-7654, y supongo que también en otros prospectos:

“El uso de accesorios no recomendados por el fabricante puede ser peligroso”.

El peligro es siempre potencial, y la posibilidad de que se produzca un hecho negativo va incluida en el propio término. Así, generalmente no se dice que un perro “puede ser peligroso”, puesto que si puede ser peligroso ya lo es. El peligro no consiste en una desgracia cierta, sino sólo en su posibilidad. Pero aquí el empresario no podía haber escrito: “El uso de accesorios no recomendados por el fabricante es peligroso”. Porque nadie podrá sostener que un tornillo no instalado por un electricista de la propia firma comercial supone algún tipo de riesgo. Por eso el mal retruécano “puede ser peligroso” salva al fabricante de tamaña aseveración pero al final introduce en el usuario el miedo a tocar el aparato sin avisar a los técnicos de la propia marca que se lo ha vendido, y comprarles también los repuestos.

En ocasiones estos manuales dan cierta risa, siempre que uno haya llorado a menudo por los atropellos que se cometen con nuestro idioma y esté curado de tristezas. El libro de instrucciones del temporizador de un sistema de riego creado para que las macetas estén contentas en nuestra ausencia espeta ya desde el primer párrafo:

“Usted disfrutará muchos años de servicio y satisfacción”. ¿Pues no era para regar las plantas? ¿Y las plantas, qué; nadie se acuerda de su disfrute? En fin, el caso es que “operando el regulador” (la palabra “operar” triunfa en todos los manuales) se mantendrá el riego “ya sea que usted esté en su casa o no”. Y lo mejor viene luego: “El regulador de riego WaterMaster cuenta con un dispositivo de anulación manual que le permite regar todas las zonas en secuencia, o, regar manualmente una a la vez”.

Para regar “una a la vez” no hacía falta tanta industria, ¿no?

Pero sí para lo que se avecina:

“En los casos de paredes blandas o muy duras, si fuera necesario se pueden usar sujetadores expandibles”.

Eso sí que explica que el cliente disfrute muchos años “de servicio y satisfacción ” como se había anunciado al principio.

Y por si fuera poco, la instalación cuenta además con “un cable eléctrico del calibre 16 para agregar longitud”. La perífrasis quizá se ha escrito así con el fin de, ya entrados en materia ambigua, no decir ni “alargar” ni mucho menos “hacerla más larga”.

En cuanto a la instalación, no ha de sorprender que en estas actividades confusas hayan de adoptarse siempre precauciones: “No permita “, advierte, “que la pila tome contacto con la faja del terminal”.

Y por si llegara una emergencia de cualquier tipo en tal acto, el mecanismo consiente, eso sí, “descontinuar el riego bajo el modo manual”.

Una vez que se aplica este sistema, “el riego ha sido detenido temporariamente”.

La expresión no mejora después, porque “el cable se puede instalar bajo tierra, aunque, para mayor protección, se le puede pasar por adentro de un caño de plástico grueso y después enterrarlo”. También se pueden “entrar cambios”, “ordenar un nuevo modelo “, y “saltear un día”.

El manual de la licuadora Blender, fabricada por Hamilton Beach, no tiene desperdicio:

“Si utiliza el artefacto en la cercanía de niños, debe vigilarlos muy de cerca”. (Parece una obviedad que, estando cerca los niños, los vigilaremos de cerca. ¿Pero cómo preparar entonces el batido?) .

“No opere ningún artefacto que tenga el cordón o el enchufe dañado, si no funciona correctamente, se ha dejado caer o está dañado de cualquier otra forma “. (No consta que ningún aparato se deje caer, en plan insinuante, así como diciendo…; bueno, sólo si está dotado de sujetadores expandibles).

“No permita que el cordón cuelgue de la mesa o del mostrador, o que toque superficies calientes, incluyendo la estufa”. (Menos mal que nos avisan de que entre las superficies calientes se incluye la estufa, que si no la habríamos minusvalorado injustamente).

“Mantenga las manos y utensilios fuera del envase mientras está licuando, para evitar la posibilidad de lesiones personales severas” (magnífica la aclaración de que las lesiones son personales, a lo mejor porque también se puede lesionar a una silla; pero desconcierta que las lesiones vayan a resultar “severas” con nosotros como los maestros que suspenden mucho).

“Retire la pieza central de la tapa cuando licúe líquidos calientes”. (El comprador se verá aquí ante un reto insalvable, que le dará idea de su terrible incompetencia para hacer lo que el manual espera de él: a ver quién licua un líquido, aunque sea caliente).

“Enseguida saque la base de la caja quítele el papel que la protege”. (Se adivina que detrás de ese “enseguida” debió de existir en algún tiempo un “tan pronto como”; pero hace falta imaginación).

Y también las máquinas están sujetas a los problemas de la gente, porque el manual de Blender explica lo que hay que hacer “en caso de paro repentino del aparato”. Y mucho cuidado con dejar olvidadas las cuchillas en una vitrina: “Si las cuchillas en movimiento son expuestas accidentalmente, pueden causar daños”.

Unos frigoríficos fabricados en Navarra por Byse Electrodomésticos incluyen en su libro de instrucciones algunos sabios consejos: “Evitar categóricamente exponer la unidad a llama libre o a fuentes de ignición” (mostrando de nuevo el gusto por la expresión “categóricamente”, aun tratándose de distinta marca de la citada más arriba); “cuando cese de utilizar una unidad obsoleta, por favor, tome la precaución de rendirla inservible inmediatamente”; “desmonte el cierre o destruya su funcionamiento”; “confíe siempre el desabastecimiento de una unidad inservible a la competencia de su servicio de desguace municipal “. (¿Y si nuestro servicio de desguace municipal no tiene nadie que le haga la competencia?).

Incluso un simple tapón hermético para guardar líquidos sin que se deterioren necesita de intrincadas explicaciones.

Dice así el manual de Vacuvin, fabricado en Holanda: “Consista de una bomba de vacío y uno o varios tapones de vacío que le permiten vaciar una botella de vino empezada de aire, de modo que se conservará el sabor por un largo tiempo. Los materiales los mejores obtenibles, junto con nuestros sistemas estrecticos de control de calidad garantizan que quedará Usted muy satisfecho con su adquisición”. (Las erratas son las del original) .

El frigorífico Liebherr, fabricado en Alemania, incorpora a sus adelantos tecnológicos 105 faltas de ortografía en 14 páginas. La campana extractora Thermor se ha llevado con su potente aspiración nada menos que 74 acentos que deben de haber volado al aproximarse las tres cuartillas al aparato. La lavadora WWA 8852 de General Electric ofrece un infame manual de 13 páginas al que faltan 128 acentos y sobran 46. y además se explica con estilo: ¿Qué hacer con una mancha?: “Trate las manchas nada más ocurrir, antes de que puedan establecerse “. ¿Y si encoge la ropa? Hay solución “a largo plazo”: “Compre toallas mayores para dejar sitio al encogimiento”.

La lavadora de Zanussi tiene por su parte “mandos escamoteables”; y si se quiere limpiar el filtro hay que girar la manilla “en sentido antihorario”. El horno de Balay se expresa como los pieles rojas de las películas: “Para extraer el alimento hacer uso del mango desmontable, roscándolo en el espadín”. Este aparato no conecta, sino que “conexiona “, y está dotado de un “interruptor minutero”. y si desea ponerlo en marcha habrá de seguir estas instrucciones: “Para cualquier operación con el horno, además de posicionar el termostato en la temperatura elegida, deberá programar la duración de la misma colocando el mando en el número que representa la duración en minutos que queremos esté funcionando el horno”. El extractor Thermor aconseja “mantener la campana en funcionamiento hasta bien después de haber terminado la cocina”; y nos advierte del peligro de que la campana y un quemador funcionen “contemporáneamente”. ¿y qué hay que hacer con un filtro sucio?: “Lavar y secar sin torcer”. La secadora Bosch anima al cliente: “Le deseamos mucha alegría con el cuidado económico y cuidadoso de su ropa “. Esta secadora “por motivos de seguridad está equipada con un dispositivo de seguridad “. Pero al final tanta cautela tautológica se queda en un consejo muy poco técnico: “No meter la mano en el tambor girando”.

El manual de la lavadora ÖKO AEG incitará a los más apáticos detectives: ¿Qué mensaje cifrado se habrá querido transmitir aquí?: “Asegure mi manguera de desagüe. Si me instalará debajo de una encimera en la cocina o el cuarto para trabajos domésticos, será necesario después de haberse desmontado el tablero de la mesa de trabajo se monte, de acuerdo con las instrucciones de la instalación y conexión, una chapa intermedia debidamente conectada a tierra en calidad de protección contra el contacto con piezas bajo corriente eléctrica”. Así durante 72 páginas 1.

Más enrevesado aún se nos presenta el libro de instrucciones de una cortadora de césped marca Briggs & Stratton. He aquí algunas de sus frases:

“Cómo usar las figuras del manual: 1-9. Refiérase a las figuras en el interior de los cuadros. 1-13. Refiérase a los componentes del motor de la figura. A-D. Refiérase a los repuestos en el interior del cuadro anterior”. “El motor Briggs & Stratton que usted compró con su equipo fue fabricado con el material más fino en una facilidad de fabricación”. “Los motores Briggs & Stratton no deben ser usados en vehículos con menos de cuatro ruedas. Ellos incluyen bicicletas motorizadas, productos de aviación y Vehículos todo Terreno” (¿serán las bicicletas motorizadas muy distintas de las motocicletas?). “Además, Briggs & Stratton no aprueba que sus motores sean usados en eventos competitivos” (¿alguien está organizando carreras de cortadoras de césped?). “Podrían ocurrir fallas si no se sigue esta advertencia ocasionando muerte, heridas graves, incluyendo parálisis, o daños a la propiedad” (pues parece mucho más grave la obligación de “seguir esta advertencia ocasionando muerte”: sería mejor seguir la advertencia sin ocasionar nada).”No opere el motor en un área encerrada”. “No almacene, derrame o use gasolina cerca a una llama abierta ni cerca a aparatos tales como estufas, hornos o calentadores de agua los cuales usan luz piloto o que puedan crear chispa”. “No compruebe la chispa si se removió la bujía “. “No golpee la volante con un martillo o con un objeto duro ya que esto podría ocasionar que se astillara la volante durante la operación”. “Use las herramientas correctas para darle servicio al motor”. “No opere el motor sin mofle”, “Si el motor vino equipado con deflector en el mofle, inspecciónelo periódicamente”. “Consulte las instrucciones de bodegaje”2.

¿Es éste el idioma al que nos quieren llevar los que defienden el resquebrajamiento del español, los que celebran esos palabrones que se adentran en Internet, los que hablan de acabar con la dictadura de las academias y los lingüistas? ¿Acaso tiene que ver algo este lenguaje con el que emplea el pueblo llano, con el que ha sido esculpido en las mejores obras de la literatura mundial, realmente supera en algo a una obra escrita hace cientos de años como El Lazarillo de Tormes? ¿Existe en algún lugar esta manera de hablar, llena de clones y deformaciones genéticas; hay alguien que ame este idioma contaminado y, por tanto, irrespirable? ¿Sólo el hecho de haber dado con un nombre gracioso, spanglish, justifica esta mezcla del agua con el vino?

Los manuales de instrucciones nos proyectan hoy en día un documental que permite ver en la pantalla cómo resultaría en la realidad el idioma que empieza a formarse en las cabezas de algunos irresponsables, el idioma traducido por ordenador. Los culpables de esos libros de instrucciones y quienes vitorean los “avances” del lenguaje frente a los retrógrados inmóviles coinciden en acumular desidias, ignorancias, incompetencias… y, sobre todo, el desprecio a sus semejantes. Qué importa si quienes han comprado un electrodoméstico entienden o no las palabras que se les muestran, qué importa si esta jerigonza genera distancias, incomprensiones… incluso accidentes. Qué importa si alguien no sabe lo que es un mofle, ni el PH, ni categóricamente.

¿Cómo puede consentir el mundo hispanohablante esta tomadura de pelo? ¿Por qué no nos indignamos ante tamaña estafa?

¿Se mostraría tan descuidado un fabricante argentino, mexicano, chileno, español, guatemalteco, colombiano, peruano… que quisiera conquistar el mercado estadounidense?

El servilismo ante el inglés nos lleva a bajar el listón de la calidad que exigimos a quienes lo usan. Nos llegan los electrodomésticos del mundo sajón -o a través de él- y por eso ya tenemos bastante con que funcionen. Alegrémonos de que existan y podamos comprarlos. Y si se trata de un producto fabricado en el mundo hispano, no consideremos que el escaso interés de la firma por comunicarse con sus clientes pueda darnos pistas sobre la seriedad de la marca, no. Creamos ingenuamente que el idioma carece de importancia, que no refleja nunca lo que hay detrás, que nadie altera el valor de las palabras en su propio beneficio. Pensemos que grandes fábricas multinacionales como las citadas apenas ganan dinero y por ello no pueden distraer tan ingentes cantidades como se necesitarían para pagar a la legión de filólogos que seguramente hacen falta para escribir en correcto español.

Written by Marisol García

March 4, 2010 at 12:33 pm

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Errores ortotipográficos en la traducción al español

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© 1999, Xosé Castro Roig y Lucía Rodríguez Corral

Frecuencia de fallos en las traducciones Esta ponencia surgió a raíz de la frecuencia con la que se encuentran ciertos fallos de ortotipografía en traducciones al español, especialmente del inglés al español. Algunos traductores —o quizá todos nosotros en alguna ocasión— tomamos los signos de puntuación del texto original como delimitaciones físicas de nuestro trabajo. Por negligencia, cansancio o inexperiencia, constreñimos nuestra redacción a los límites impuestos por la estructura sintáctica del texto de origen: hablo de la división de párrafos, la estructura de la listas numeradas, el punto y seguido, los dos puntos, paréntesis, citas, etc. Para aquellos traductores que encasillan literalmente su traducción en la estructura de frases y párrafos del texto original, los nuevos programas de gestión de memorias de traducción (como Trados o Déjà Vú) no hacen más que empeorar las cosas porque estos emplean tales signos de puntuación como acotadores de segmentos, como unidad de medida al fin y al cabo. Bien es cierto que estos programas permiten variar estas medidas, pero son un obstáculo más para el traductor descuidado. La ortotipografía en la traducción Puede definirse la ortotipografía como «la materia que trata la correcta acentuación y puntuación de los textos, además de la correcta utilización de ciertos signos complementarios». Ausencia de documentación Sobre estas importantes cuestiones existen algunos buenos libros, pero no tantos como sería deseable, sobre todo en formato de vademécum o manual de consulta rápido para redactores, traductores y escritores. Disparidad de criterios En los últimos tiempos hemos asistido, creo yo, a un desprestigio de la ortografía, calificada por algunas personas (incluso insignes) como una materia caprichosa y de reglas algo aleatorias, quizá olvidando que la ortografía nace de la necesidad de diferenciar palabras, dar ritmo a las frases y facilitar la lectura; no fue impuesta por ninguna oscura organización sino que fue fruto de la necesidad lógica de redactores y lectores en el transcurso de los siglos. En general, las propuestas extremistas de simplificación de la ortografía (como sustituir la letra Q y la C, cuando es oclusiva, por K) suelen caer en el olvido pues «pecan de aquello de lo que se quejan»: intentar imponer unas reglas estrictas al idioma, que es propiedad y patrimonio de todos. La ortografía actual es más sencilla y precisa que la del siglo pasado y, seguramente, la de la próxima centuria siga la tradiciónRespuesta de la Academia La Real Academia debió de enterarse de que yo venía a dar una ponencia sobre este tema a San Luis, porque hace poco publicó la Ortografía de la lengua española, que me ha venido de perlas para documentar algunos de los puntos expuestos. La principal característica de este excelente y esperado manual es que es la primera Ortografía española consensuada por todas las Academias de la lengua española. En 45 minutos es difícil abarcar todos los puntos. El objetivo no es hablar tanto de cuándo se deben usar ciertos signos de puntuación (para lo cual, os remito a los libros que citaré al final) sino de cómo deben utilizarse. No pretendo dar todas las reglas ortográficas sino destacar sólo algunas en las que suelen cometer más errores los traductores. Mi intención es exponer algunos de los principales consejos prácticos para todo redactor, especialmente traductor, y que esta charla sirva como base para seguir aprendiendo y profundizando en el conocimiento de nuestra lengua. Comillas Existen tres tipos de comillas: las latinas o españolas («»), las altas o inglesas (“”) y las simples (‘ ‘). Las comillas típicas del español son las latinas o españolas (« »). Las altas o inglesas (” “) se emplean cuando se incluyen citas dentro de una frase ya entrecomillada con las primeras. Las comillas simples se utilizan para encerrar significados o aclaraciones sobre el sentido de un término o frase. Errores en las comillas:

1. Juan dijo: “Este “laburo” me tiene frito”.

2. Resolvió la cuestión ‘in situ’.

3. Fui a ver “La guerra de las galaxias”. Uso correcto: 1. Juan dijo: «Este “laburo” me tiene frito». 2. Resolvió la cuestión in situ. 3. Fui a ver La guerra de las galaxias. Letras mayúsculas Se suelen utilizar en títulos de libros (portadas), cabeceras de publicaciones (diarios…), siglas y en los verbos de contratos y documentos jurídicos o administrativos (EXPONE, SOLICITA). Como es obvio, la acentuación de las letras mayúsculas es exactamente igual que la de las minúsculas. En otros tiempos hubo dificultades técnicas que impedían acentuar adecuadamente las mayúsculas, pero eso no significa que la norma haya cambiado. Paradójicamente, a nadie se le ocurriría, por ejemplo, dejar de poner la diéresis al escribir lengüeta en mayúsculas. Hace años me uní a la apuesta personal de Alberto Gómez Font (del Departamento de Español Urgente de la Agencia efe): si alguien me muestra un libro de texto oficial de cualquier país hispanohablante en el que se diga que las mayúsculas no se acentúan, yo lo invito a unas cervezas. Las normas de estilo dictan que, cuando hay frases en mayúsculas dentro de un párrafo, deben emplearse las versalitas (small caps) y no las mayúsculas. Errores mayúsculos:

1. La Ciudad Y Los Perros, de Vargas Llosa.

2. Alvaro llegó de Africa el viernes pasado.

3. Lo leí en El Heraldo De Córdoba. Uso correcto:

1. La ciudad y los perros, de Vargas Llosa.

2. Álvaro llegó de África el viernes pasado.

3. Lo leí en El Heraldo de Córdoba. Otro error no citado: en los contratos estadounidenses (especialmente en los contratos de licencia de programas informáticos) es habitual usar las mayúsculas para destacar los párrafos más importantes de un contrato. Esto no es propio en español, donde se prefiere usar la negrita o aplicar otro estilo diacrítico distinto de las mayúsculas. Siglas y acrónimos Las siglas se forman con las letras iniciales de las palabras y no tienen por qué formar una palabra pronunciable: OTAN, FMI, CD-ROM, etc. Se escriben siempre en mayúsculas y, generalmente, sin puntos, especialmente cuando pasan a formar palabras (acrónimos): láser, inri, Mercosur… Los acrónimos son, pues, palabras formadas a partir de siglas, que tienden a escribirse en minúsculas y a las que se aplica las normas de acentuación y formación de plural normales en otras palabras. Las siglas forman plural por duplicación de sus letras. Un caso típico es el de EE. UU., sigla empleada en varios países para designar los Estados Unidos de América, que debe escribirse con un espacio entre ambos pares de letras. Estrictamente, EE. UU. es una sigla en plural y por eso debe llevar punto abreviativo y espacio, como FF. CC., CC. OO., RR. HH., SS. MM. No está de más recordar que, tanto en español como en inglés, es incorrecto formar el plural de las siglas añadiendo un apóstrofo seguido de s, a pesar de que es un uso muy extendido. Errores de las siglas:

1. CD-Rom.

2. EE.UU., E U A, f.f.c.c., etc.

3. CD-ROM’s.

Uso correcto:

1. CD-ROM.

2. EE. UU., EUA, FF. CC., etc.

3. Los CR-ROM, unos CR-ROM o, en todo caso, CD-ROMs (véanse las excepciones personales, a continuación).

Aunque la formación de plural en las siglas que acabo de explicar sea la normativa, los traductores técnicos sabemos que esto es imposible de cumplir en diversos contextos. La proliferación de siglas para designar elementos y objetos en documentos técnicos nos fuerza, en algunos casos, a utilizar plurales de siglas porque no es posible añadir un artículo que aclare el número del sustantivo (las TRFU, unas TRFU). En esos casos, yo soy partidario de saltarme la regla académica —dada la extensión que tendrían nuestras traducciones si lo hiciéramos— y agregar una s minúscula al final de la sigla para formar el plural (TRFUs).

Excepciones personales:

1. Este módulo está compuesto de: TRFUs, HRTOs y FSTs

La raya Se usa, principalmente, para indicar oraciones incidentales e indicar aperturas de parlamentos en diálogos. Errores de la raya: 1. Son dos ciudades — Roma y Venecia. 2. La traducción — Una ciencia empírica 3. Come—dijo ella—o llegaremos tarde. 4. Disquete—soporte de almacenamiento… 5a. Me temo -comentó Juan- que da igual. 5b. Me temo –comentó Juan– que da igual. Uso correcto: 1. Son dos ciudades: Roma y Venecia. 2. La traducción, una ciencia empírica. 3. Come —dijo ella— o llegaremos tarde. 4. Disquete: soporte de almacenamiento… 5a y 5b. Me temo —comentó Juan— que da igual. En el primer ejemplo se ilustra un uso anglicado de la raya. En inglés, este signo se emplea a menudo dentro de un párrafo sin que se corresponda con otra raya de cierre. En esos casos, debe traducirse por el signo de puntuación en español que corresponda: dos puntos, punto y coma, raya (doble), coma, paréntesis, etc. Veamos ahora el segundo ejemplo: es muy común el uso de la raya en inglés para separar títulos, oponer el número de un capítulo a su título (Capítulo 1—Configuración) cuando en español es más propio usar otros signos (dos puntos, coma, punto y coma…). En el tercer ejemplo, se observa que la raya de apertura debe ir unida a la palabra que precede e ir a su vez precedida de un espacio y, la raya de cierre, debe ir unida a la última letra y seguida de un espacio. Es decir, se intercala en una frase igual que los signos de interrogación y exclamación. Otra forma anglicada (cuarto ejemplo) es la del uso de la raya como equivalente directo de los dos puntos en glosarios, listas de palabras, listas de descripciones, etc. La raya se escribe, en Windows, pulsando Alt+0151 en el teclado numérico. Nunca debemos usar el guión o un guión duplicado como sustitución de la raya (ejemplos 5a y 5b). El guión

El guión se usa para separar palabras compuestas (p. ej., argentino-chileno) y dividir palabras al final del renglón.

En inglés hay una tendencia a utilizar guiones que nosotros no debemos calcar en español. En ocasiones, en nuestro idioma, el guión separa más que une. Para que una palabra sea válida en español, no hace falta que esté en el diccionario, basta con que haya sido creada ateniéndose a las reglas correctas de formación de vocablos. Así, rellamar, rehabituar, etc. son palabras correctas que no se encuentran en algunos diccionarios y que en español no necesitan guión, aunque sus equivalentes en inglés puedan llevarlo. Obviamente, quedan incluidas en esta regla expresiones, perífrasis y sustantivos formados con guión en inglés, pero que no llevan guión en español: previously-approved changes, easy-to-read manual, 2- or 3-hourErrores del guión: co-ordinar, ex-presidente, re-llamar, El signo menos (–) Es un signo más corto que la raya (—) y más largo que el guión (-). Tiene la misma anchura que el signo más (+) y otros signos aritméticos. Es conveniente usarlo cuando se escriben números, fórmulas u operaciones aritméticas pues tiene la misma anchura que ellos. El signo menos se obtiene pulsando Alt+0150 en el teclado numérico (en Windows). Ejemplos:

1. Separación de fechas:

    • Juan Rulfo (1918–1986) fue un gran… (el guión puede llegar a verse muy pequeño, especialmente si se emplean letras de anchura no proporcional).

2. Intervalos de páginas o numeraciones:

    • Págs. 2–25, 2–14…

3. Números negativos y operaciones aritméticas:

    • –5 ºC, –2000 pesos, 4 ÷ 2 × 6 = 12

Signos (I) El signo & se llama et, no ampersand, que es su nombre inglés (derivado de ‘and per se and’). Su forma es, de hecho, la de la conjunción latina et (j ) convertida en un solo signo. En español tiene poco uso porque su función, ser una cópula breve, nunca podrá superar la brevedad de la conjunción española y. No es cierto que su uso sea anglicado, aunque el español resurgió con fuerza por influencia del inglés (por ejemplo, en nombres de empresas como Goodman & Sons). Antiguamente, la abreviatura de etcétera se escribía &c. o j c. de ahí que alguna gente, por confusión (incluso en algunos escritos de la Academia) diga que tal signo se llama etcétera. Signos (II) La barra sirve, entre otras cosas, para separar fechas; también tiene una función preposicional en algunas unidades de medida combinadas. En inglés es habitual escribir ciertas unidades de medida combinadas con este formato: mph (miles per hour), gpm (gallons per minute). En español debemos usar la barra.

Ejemplos de la barra:

1. Fechas: 2/1993, 19/5/84, 19/V/94

2. Unidades de medida:

    • km/h y no mph
    • m/s y no mps

Signos (y III) El signo # se puede llamar ‘número’ o ‘cantidad’. Y digo «se puede» porque es un signo inglés, aunque muy utilizado en muchos países hispanohablantes (llamado gato en México porque recuerda al juego que en España denominamos Tres en raya). Lo cierto es que, en general, en español se prefiere el uso de abreviaturas como núm. o n.º. En algunos países hispanohablantes no se entiende este signo como equivalente de la palabra número, así que debemos evitar su uso si nuestra traducción va destinada a varios países de habla hispana:

1. Pieza n.º 5 y no pieza #5.

2. N.º tel. y no # tel. Abreviaturas y unidades de medida Las abreviaturas se distinguen de las unidades de medida en varios aspectos. La principal diferencia entre abreviaturas y unidades de medida es que aquellas llevan siempre un punto abreviativo que indica, precisamente, su carácter de palabra abreviada. Otra diferencia es que sólo las abreviaturas pueden formar plural. Las unidades de medida son de número invariable. Asimismo, las abreviaturas admiten mayúscula, si es que su posición en la frase así lo precisa, mientras que las unidades de medida siempre van en minúscula. Ejemplos de abreviaturas y unidades de medida:

1. Recorrió varios kms. hasta llegar.

Aunque las abreviaturas deben utilizarse únicamente cuando sea necesario por problemas de espacio (no es un recurso estilístico recomendable), podemos abreviar, dentro de un texto, como en este caso, una unidad que tiene su propio signo. Hablamos de kilómetros, pero lo tratamos como sustantivo, no como unidad de medida.

2. Tels. y faxes.

En este ejemplo se observa una abreviatura (que se distingue por el punto abreviativo) en plural. Como ya se ha señalado, las unidades de medida son de número invariable.

3. P.º, 1.ª, M.ª (no Ma.), 1.er

Ciertas palabras y números pueden abreviarse haciendo uso de letras en voladita. Generalmente, no más de tres. En algunos países, por influencia del inglés, se abrevian palabras comunes (como María o número) con la forma inglesa: inicial mayúscula, vocal y punto. No es lo habitual en español. Cuando la letra en voladita va subrayada, no hace falta el punto abreviativo: 1a.

4. n.º , núm. pero no No. o #.

Cuando se abrevia usando una letra en voladita también hay que incluir el punto abreviativo. Las abreviaturas, como cualquier otra palabra, van en mayúsculas o minúsculas, según si están dentro del texto o al principio de una frase. Hay cierta costumbre (por influencia del inglés) de calcar la abreviatura de la palabra número.

5. km/h, m/min, 20 kg, 12 kB, 10 MB

6. 12 h, 14 min

7. Bar más cercano: 5 m Las unidades de medida de los tres últimos ejemplos no llevan punto. El punto

Debe tenerse cuidado al combinarlo con ciertos signos de puntuación: ( ), «», ¡!, ¿?, …

Las Academias han sorprendido a propios y extraños al indicar en su nueva Ortografía que el punto debe ir siempre fuera de las frases entrecomilladas, de paréntesis y otro tipo de acotaciones. Otros autores recomiendan usar el punto dentro de esos signos cuando la frase no es subordinada.

Después de los signos de admiración e interrogación nunca se pone punto porque se entiende que está incluido en el signo. Lo mismo ocurre con los puntos suspensivos, que se explican a continuación. Puntos suspensivos Se obtienen pulsando ALT+0133 en Windows, de modo que ocupan el mismo espacio que un carácter y no corremos riesgos de que se alteren al darle formato al documento. Siempre son tres puntos seguidos y sin espacios intermedios; solo tres. Ejemplos de puntos suspensivos:

1. Tú, yo, la luna, el sol, tus ojos…

Sirve para omitir intencionadamente una parte del discurso, sugerir un final impreciso, denotar el paso del tiempo entre expresiones.

2. Su mujer […] una santa y él […] un tarado Cuando los usamos para indicar que se ha omitido parte del texto lo habitual es ponerlos entre corchetes y, a veces, aun entre paréntesis. 3. … y se fue, como una ola. Si una frase empieza con puntos suspensivos para sugerir un principio truncado, debe introducirse un espacio entre el signo y la primera palabra. Hay que tener cuidado de no abusar de este signo; ese efecto de imprecisión que transmite puede dar la sensación de que el que lo escribe parece no tener nada claro en su redacción. El otro día leí un mensaje en el que la autora empleaba 15 veces este signo. No sabía si afirmaba o dudaba hasta de su sombra. Vocablos latinos A veces se mete todo el idioma latino en un solo saco, pero a la hora de escribir ciertos vocablos, debemos diferenciar los vocablos latinos aceptados en nuestra lengua (españoles, por tanto) de los latinismos, considerados expresiones de una lengua extranjera en la nuestra. Aquellos se escriben en redonda y se rigen con las reglas de acentuación del español. Estos se escriben en cursiva. El inglés ha suscitado la confusión en algunos traductores despistados. Así, asistimos a la llegada de anglicismos ocultos tras una máscara latina. Es el caso de status quo (statu quo), versus (contra, frente, comparación; generalmente abreviado como vs.), memorandum (palabra normalmente abreviada como memo y que debe traducirse en muchos casos —no siempre— como nota, circular, indicación, pues un memorándum suele ser algo más formal en español). Esta última palabra resulta graciosa. Hace poco vi un programa informático que ofrecía, literalmente, «una función para memos», vamos, que permitía escribir notas para recordar ciertas tareas. Algo insultante, si lo leemos así, pero muy práctico. Memo debía de ser el traductor y el que aprobó la traducción. Ejemplos:

1. Vocablos latinos españoles: in situ, ad líbitum, currículum, a posteriori, prima facie, motu proprio, sub júdice, grosso modo…

2. Latinismos y giros: Alea jacta est, do ut des, Aquila non capit muscas, etc. Vocablos extranjeros Ocurre lo mismo que con los vocablos latinos. Hay ciertos extranjerismos ya integrados en español y adaptados a nuestra escritura, aunque a veces, la pronunciación adaptada se parezca al original lo que un huevo a una castaña, como en el caso de búnker, bumerán, bungaló o elite (que la mayoría escribe élite y así se quedará). Luego están los extranjerismos de nuevo cuño. La Academia aconseja dejarlos en cursiva y sin acentuar si aún no han sido adaptados. En el caso de la palabra marketing, la Academia prefiere dejarla escrita como en inglés (en redonda pues ya la reconoce, aunque aconseja, como es lógico, el uso de mercadotecnia), pero algunos hablantes la acentúan aplicándole las normas de acentuación (márketing). Ejemplos:

1. El impeachment es un proceso que…

2. Viajé a Nueva Escocia y luego a Misuri.

3. Hablar con anglicismos suena cool.

4. Márketing frente a márquetin.

Written by Marisol García

March 4, 2010 at 12:23 pm

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diez errores frecuentes de traductores

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© 1996, Xosé Castro, Madrid (xose@xcastro.com)

Lista sumaria de errores con los que tropezamos con frecuencia traductores y revisores:

Oír y escuchar. Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lingüista Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar, debe prestarse atención, debe “querer oírse”.
García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: «En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo “Señor García, aquí atrás no se le escucha”. García respondió: “Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que pasa es que no me oyen”. Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española de esta semana: *Se escucharon unos disparos, *Podían escucharse voces supuestamente fantasmales.

El “tema”de siempre. Un viejo conocido de todos. La palabra tema se ha convertido en una muletilla que sustituye, en función del contexto, a estas palabras: problema, asunto, cuestión, duda, razón, esquema, proposición, etc.: *Los ministros tratarán el tema del paro (problema); *Ése es el tema: votar o no votar (dilema, cuestión). Hay que recordar, además, que cuando la palabra tema va en femenino, como en el refrán Cada loco con su tema, sólo puede referirse a una obstinación, manía u obcecación por algo.

El y/o. El lío, diría yo. No es raro leer en la prensa anuncios como este que recorté hace poco de un diario español: “Buscamos traductores y editores (sic) con dominio de inglés y/o francés”. Con independencia del barbarismo -más grave por tratarse de una agencia de traducciones- de llamar editores a los revisores, es obvio que sobra esa anglicada conjunción y/o (and/or), que debería ser una simple “o”. La connotación de la cópula española “o” no tiene un carácter tan excluyente como la inglesa “or”, es decir: si escribimos “inglés o francés” no excluiremos de la selección de candidatos a los traductores que sepan ambos idiomas.

Es por ello/esto… Por qué será que… Dos circunloquios. Como anécdota, recuerdo ahora que un dúo cómico español, llamado “Martes y Trece”, además de parodiar a Julio Iglesias, Rocío Jurado y a cualquier famoso que se pusiera a tiro, criticaban con mucho humor la forma de hablar de esta gente… y del resto. Hicieron de la frase “Es por ello” su lema durante un tiempo. También le dieron un buen repaso al abuso del “gerundio de boletín” (citado en un número anterior de Apuntes) durante una temporada en la que sólo se expresaban con gerundios: “Bueno, nosotros yéndonos que teniendo prisa, eh”.
Me he acordado de estos dos circunloquios que se encuentran con a veces en las traducciones porque estoy escuchando la canción “Eliminación de los feos” del Gran Combo de Puerto Rico, cuyo estribillo reza: “¿Y por qué será que los eliminan?”. Pues esta fabulosa canción se ahorraría un par acordes si dijeran “¿Y por qué los eliminan?”. Lo mismo le pasa a una canción del dúo Donato y Stefano en la que dicen “Es por eso que estando contigo, me siento como en verano”; con un “Por eso cuando estoy contigo…” bastaba.

Incluso, inclusive e incluido. Un error abundante en el lenguaje hablado. Los dos primeros son adverbios y proceden del latino inclusus, pero actualmente no significan lo mismo. “Incluso” significa “con inclusión, inclusivamente”, y “hasta, aun” cuando actúa como preposición: Incluso los hombres participaron; Le gustan los animales e incluso las plantas. “Inclusive” es un adverbio con un significado claro y único: “incluyendo el último objeto nombrado”: Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive; Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive. Inluido es el participio del verbo incluir y significa “algo que está contenido dentro de otra cosa”. Usos incorrectos: *Inclusive mi padre me lo advirtió; *Hay que tirarlos todos, inclusive el blanco.

Múltiple/s. Adjetivo abundante en traducciones técnicas del inglés que está desplazando a adjetivos españoles como varios, diversos, muchos, etc. Su empleo no es erróneo, pero lo cierto es que en español no tenemos por qué restringirnos a este único término. Es normal ver este tipo de frases en manuales de informática: Puede imprimir múltiples copias; El programa acepta múltiples formatos, etc. ¿Alguno de ustedes que está leyendo esto suele decirle, por ejemplo, a un compañero de oficina: “imprímeme múltiples copias”?
Además, cuando múltiple se convierte en un elemento compositivo, es decir, en el sufijo multi-, debe formar una palabra en singular con su correspondiente plural: multimillonario/s, multinacional/es. Formas incorrectas: *programa multiusos.

Honesto, honrado y sincero. Los que traducimos material destinado a televisión y teatro lo vemos muy a menudo: *Creo honestamente que no es para ti; *Seré honesta contigo: lo detesto; *Es una mujer honesta; siempre dice lo que piensa. En primer lugar, veamos qué dice el diccionario:
HONESTO, TA. (Del lat. honestus.) 1. adj. Decente o decoroso. |
2. Recatado, pudoroso. |
3. Razonable, justo. |
4. Probo, recto, honrado. |
5. Véase estado honesto.

El falso amigo inglés honest nos engaña con frecuencia. Poco tiene que ver ser sincero con ser decente o, por lo menos, ser sincero no es inherente a ser decente. Generalmente, los adjetivos sincero, franco, llano, directo o explícito pueden servirnos para traducir este adjetivo: Para serte sincero…; Te seré franco…; Francamente, no sé qué decir, etc. Respecto a otros contextos, es mejor ver qué dice el diccionario:
HONRADO, DA. (Del lat. honoratus.) 1. p. p. de honrar. |
2. adj. Que procede con honradez. |
3. Ejecutado honrosamente. |
4. fig. Véase barba honrada.

HONRADEZ. (De honrado.) 1. f. Rectitud de ánimo, integridad en el obrar.
Como puede comprobarse, las definiciones de honrado y honradez coinciden con las de los términos ingleses honest y honesty. Nuestros términos honesto y honestidad, en cambio, se corresponden con modest y modesty.

Pasarse de la raya… inglesa. Este es uno de los errores que encuentro con mayor frecuencia en traducciones de inglés a español. La raya inglesa no existe como tal en español y dado que es una estructura foránea debe traducirse siempre por el equivalente que proceda: punto, coma, dos puntos o punto y coma. Ejemplos: The taste of victory – a fine wine (El sabor de la victoria: un buen vino). En los manuales técnicos también suele aparecer en párrafos en los que se dan instrucciones o describen elementos:
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Eficaz, eficiente y efectivo. El adjetivo effective es otro falso amigo, que no significa efectivo, sino eficaz o eficiente. Empleamos “eficaz” principalmente para seres inanimados y “eficiente” para seres animados, dado que la eficiencia es una virtud o facultad más propia de seres vivos.

Opcional y optativo. Los traductores de computación/informática principalmente hemos introducido el barbarismo opcional como equivalente de optativo en el habla, cuando no son sinónimos. Curiosamente, como ocurre en tantas otras situaciones del idioma, en distintos sectores se expresan de distinta manera cosas que son idénticas: así, mi hermano ha elegido dos asignaturas optativas (optional subjects), pero la definición de pantalla en Windows es opcional. Asimismo, si mi televisor se estropea, llamaré al Servicio de asistencia técnica, pero si se estropea mi Windows 95, tendré que llamar (al menos aquí en España) al departamento de Soporte técnico de Microsoft Ibérica. Paradójico.

Written by Marisol García

February 24, 2010 at 4:52 pm

fastidiosos y muy embarazados

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Por Javier Marías

Leo en un diario que la Editorial Gredos ha sacado un Diccionario de falsos amigos. Inglés-Español, de más de quinientas páginas y que, por consiguiente, cuesta un riñón o los dos. No he visto el libro, pero, a poco bien que esté hecho, debería convertirse en una obra de consulta imprescindible para cuantos escriben, traducen, trabajan en prensa, radio o televisión, y casi para cualquiera que aún prefiera hablar un castellano correcto y sin excesivas contaminaciones. Porque, al galopante paso que vamos, corremos el riesgo (o es ya más que eso) de decir absurdos y sandeces sin parar, y además superfluos. Se llama “falsos amigos” a las palabras que, por ser muy parecidas en distintas lenguas, o por tener una etimología u origen común, inducen a fácil error, haciendo creer a los hablantes de un idioma que significan lo mismo en el otro, cuando no es así.

La cantidad de falsos amigos que ya se han colado al español actual, sobre todo desde el inglés, es monstruosa. No hay telediario ni periódico que no contenga unos cuantos, y desde hace tiempo. No es que yo sea un gran purista, y si un día desapareciera el castellano no me rasgaría ni el pañuelo por ello: significaría que ya no era necesario, y torres más altas —como el latín– han caído. Y la perspectiva de que un día mis propios escritos no los entendiera nadie más que en traducción (en el improbable supuesto de que alguien quisiera leerlos en los venideros tiempos), no habría de arrancarme un solo pelo: por tal vicisitud han pasado autores como Virgilio, Tácito, Propercio, Suetonio y Tito Livio, a cuyas suelas de sandalias ya querríamos llegarles cuantos nos dedicamos hoy a juntar palabras. Tampoco me parece trágico que los vocablos muden con el tiempo de significado, y puede que, por esa invasión de falsos amigos y del inglés en general, en el futuro muchas de nuestras palabras quieran decir efectivamente lo que sus similares en la lengua de Elton John ya quieren decir. Pero todavía no es así, y mientras así no sea, qué quieren, mis ojos y oídos se duelen cada vez que asisten a una utilización falsaria o imbécil de nuestro léxico. Y encima compruebo cómo incurren en esos perezosos deslizamientos semánticos no sólo los apresurados periodistas y los deficientes traductores de diálogos cinematográficos, sino también los escritores más pretenciosos y los traductores literarios más respetables y veteranos. Y esto ya es muy grave.
En fin, estoy harto de que “los Estados Unidos ignoren las protestas chinas”, cuando tal cosa resulta imposible y lo que hacen es desoírlas o hacer caso omiso. De que un político se sienta “muy embarazado” ante tal o cual situación —es decir, incomprensiblemente “muy preñado”—, en vez de violento o desazonado. De que Bush Jr. sea “muy fastidioso”—cosa que por lo demás es, sobre todo para los reos de su país— cuando el contexto indica que es más bien meticuloso o quisquilloso. De que las tiendas de discos tengan una sección de “tributos” cuando en las obras así llamadas nadie paga nada a nadie, sino que unos intérpretes rinden homenaje a otro o a un compositor. De que los niños actuales “pretendan ser vaqueros o indios”, en vez de fingirlo o hacer como que lo son. De que haya individuos acusados formalmente de tal o cual “ofensa” y no de delitos, como es natural. Siempre me sobresalto al enterarme de que las embajadas y los organismos diversos han sido al parecer militarizados y están llenos de “oficiales”, cuando lo cierto es que aún albergan funcionarios. También me extraña que las personas, cuando están agobiadas o hasta las narices, pidan que las “dejen solas”, cuando en español uno pedía siempre que se lo dejara en paz. Es raro, asimismo, que haya tantos individuos “quietos” aunque uno vea que no paran, por mucho que estén callados. Me preocupa que se “arreste” a la gente en plena calle, como si viviéramos todos en el ejército, y que ya no se la detenga nunca. Es raro que tantos se sientan hoy en día “miserables”, y no desdichados o desgraciados, que es lo que en verdad se sienten en inglés con aquella palabra. Y, en cambio, veo que hay sujetos que sufren “desgracia” frente a acontecimientos o sinsabores que más bien les traen descrédito o deshonra o son un ultraje. También me asombra la cantidad de “vejaciones” padecidas por los turistas, que sin duda exageran al llamar así a lo que sólo son contratiempos. No me explico que en el cine, el teatro y los conciertos haya siempre una “audiencia” (como si la diera el Papa), y no público o espectadores, como antiguamente. Ni que haya tantos deportes “dramáticos”, cuando más bien se diría que son espectaculares. Y no entiendo que a los “arrestados” los lleven ante la “corte” —en países sin monarquía—, de la que pueden salir “convictos”, y no ante un tribunal que acaso vaya a condenarlos para mal de su reputación, que no de su “carácter”.

Me temo que podría seguir así varias semanas (y no lo descarto, si se me solicitare). Por ahora, me limito a ignorar a la miserable y quieta audiencia de estas páginas, fastidiosa a veces y a menudo embarazada por mis opiniones, y que, lejos de pagarme tributo, sé bien que, por mucho que pretenda, detesta mis vejaciones dramáticas y en el fondo quisiera verme arrestado por mis ofensas y, con gran desgracia para mi carácter, arrastrado ante la corte que sin duda me convictaría. –

Written by Marisol García

February 24, 2010 at 4:47 pm

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